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viernes, 20 de septiembre de 2013

Contaminación a la Amazonía Ecuatoriana

Chevron Corporation ha provocado daños en alrededor de 2 millones de hectáreas en una región que era reconocida como una de las más mega diversas del mundo.

Ha arrojado 16 mil millones de galones de agua de formación (agua toxica que queda de la extracción del crudo) a los esteros y ríos de la zona, que son la principal fuente de abastecimiento de este liquido para quienes habitan en la región, lo que fue reconocido por la propia petrolera.

Ha construido 880 fosas, sin ningún tipo de recubrimiento ni aislante, lo que le significo un importante ahorro, y en ellas vertió crudo y sus desechos.

Ha vertido 680.000 barriles de crudo a los ríos, flora y fauna ecuatoriana. Instalo mecheros que no eliminaban todo el gas, generando contaminación en el aire.

El 14 de febrero de 2011, después de 19 años de litigio, se dictó sentencia a favor de los demandantes. Chevron debe pagar 19 mil millones de dólares que se niega a hacerlo.


¿Cómo te sentirías si alguien llegara a tu barrio y derramara desechos tóxicos y envenenara a tu famila? ¿Dónde marcarías el límite?

MARCA EL LÍ­MITE EN CONTRA DE LA MALA CONDUCTA DE CHEVRON

 

EL DAÑO PROVOCADO POR TEXACO

26 años duró la concesión de Chevron (1964 y 1990) en la Amazonía ecuatoriana. Ese período estuvo marcado por las malas prácticas extractivistas que afectaron al ambiente, a las personas, a la flora y a la fauna.  La alteración del ecosistema provocó el desplazamiento de las poblaciones indígenas de sus territorios ancestrales. 
“Hemos vivido de la cacería y de la pesca y el ambiente fue saludable. Luego del año 70 en adelante, cambió”, Celestino Piaguaje, de la nacionalidad Secoya, vecino de la estación Aguarico.
Los pobladores de la Amazonía aún recuerdan que Texaco abrió unas fosas y las llenó con petróleo. Eran excavaciones sin ningún tipo de recubrimiento o material que impidiera que se filtrara el crudo. Esta práctica no era aprobada ni practicada en ninguna parte del mundo; incluso a la fecha, la petrolera utilizaba en Estados Unidos la técnica de reinyección, por tanto su acción irresponsable en la selva amazónica, no fue por desconocimiento ni falta de tecnología adecuada, sino por disminuir sus costos de producción. A los pobladores de la zona les dijeron que no pasaba nada, que el petróleo no migraba,  pero en la práctica no fue así, hasta la fecha el combustible llega a los esteros y ríos, eso porque las fosas se abrieron  arriba de los afluentes para que por ahí evacuaran.
“Se veía que metían máquinas y máquinas y hacían huecos”, cuenta Celestino. Hicieron tantas fosas que no se sabe el número exacto. La Corte de Sucumbíos señaló 356 pozos, con sus respectivas piscinas, lo que alcanza unas 820 fosas, aunque los pobladores a diario siguen hallando otras que fueron escondidas y de las cuales hasta ahora vierte petróleo.
“El engaño fue grande. Chevron dijo que limpiaría las piscinas que sacaría el petróleo y dejaría el ambiente sano; mintió. Solo intervino en 157 fosas,  para lo que contrató a una empresa que se encargó de rellenarlas con palos, tierra y hasta cemento. “botaban volquetas de tierra y luego hacían como cama de palos y ponían más tierra. Eso decían que era la remediación, pero metiendo un palo salía el petróleo, con el tiempo ya vierte solo”, cuenta Servio Curipoma.  Junto a su casa hay tres piscinas supuestamente remediadas.
Además, arrojó el agua tóxica que sale de la extracción del petróleo, una de las principales sustancia causante del cáncer.  Hay más de 80.000 análisis que  reflejan la existencia de productos tóxicos en el suelo y en el agua por esta razón.  Rodrigo Pérez Pallares, representante legal de Texaco, admitió públicamente que vertieron 15.834 millones de galones (c/g 4 litros) de este líquido entre 1972 y 1990.
De acuerdo a los últimos datos del Censo de Población y Vivienda realizado en Ecuador, en Orellana y Sucumbíos, el  47% de la población accede a agua de ríos, acequias, vertientes (16%) y pozos (31%)
El crudo arrojado en las carreteras para evitar el polvo cuando circulaban sus camiones, afectó a los moradores: “No había forma de sacarse el petróleo, trabajadores de Texaco nos regalaban un combustible fuertísimo para lavarnos. Luego, la piel se partía, salían llagas y sangraba”, señaló Nelson Maldonado, quien vive en Orellana.
La contaminación también llegó por el aire. Chevron instaló mecheros que sirven para quemar el gas que sale del petróleo, que no funcionaban en toda su capacidad y el gas se esparcía por la zona. “Los olores eran insoportables. En las noches cuando uno ya cerraba las puertas se quedaba en los cuartos, daban ganas de vomitar, dolía la cabeza, la garganta”, relata Hugo Ureña, de Orellana. Lo más complicado era cuando llovía el hollín caía en el agua lluvia que las personas recogían como esperanza de tener líquido limpio. “Guardábamos agua lluvia porque la de los ríos estaba dañada pero cuando caía el hollín esta se ensuciaba y no servía de nada”.
 
CHEVRON EN ECUADOR - ENERGÍA TÓXICA 
 
Comunidades afectadas
Colonos de las provincias de Orellana y Sucumbíos.
La nacionalidad indígena Secoya representada por la Organización Indígena Secoya del Ecuador, OISE. La nacionalidad indígena Cofán representada por la Federación Indígena de la Nacionalidad indígena Cofán del Ecuador, FEINCE. La nacionalidad indígena Siona representada por la Federación de la Nacionalidad Siona del Ecuador. La nacionalidad indígena Huaorani representada por la Organización de la Nacionalidad Huaorani del Ecuador.
Historia de los afectados
A inicios de la década de 1990, en un juicio privado, 30.000 ecuatorianos, entre indígenas y colonos provenientes de la Amazonía norte (provincias de Orellana y Sucumbios) demandaron por daño ambiental a la petrolera Chevron-Texaco. Los firmantes se organizan en la “Asamblea de Afectados por Texaco”, que a su vez está representada en el Frente de Defensa de la Amazonía.
El Frente de Defensa de la Amazonia (FDA): es una organización social, sin fines de lucro, constituida en mayo de 1994, está conformada por veinte organizaciones y comunidades de base, unidas para la defensa y lucha de los derechos humanos y ambientales de la Región Amazónica Ecuatoriana, bajo el principio del fortalecimiento de las capacidades locales desde la gente y para la gente.
Los dirigentes están obligados a entregar toda la información, procurar la capacitación y el cumplimiento de los mandatos que les son entregados. La constancia de este grupo, que aporta con recursos humanos y económicos es la que sostiene al juicio más largo de la historia. Esta demanda colectiva no busca beneficios particulares, sino la reparación del daño causado (480.000 hectáreas contaminadas).
El Frente de Defensa de la Amazonía es un referente en el ámbito regional, nacional y global, de la lucha por la defensa de los derechos ambientales y colectivos en la Región Amazónica Ecuatoriana, desde la gente y para la gente.

LA VERDAD SOBRE CHEVRON EN LA AMAZONÍA ECUATORIANA


Mas información en: http://chevrontoxico.com/ http://www.texacotoxico.org/