Etiquetas

lunes, 17 de julio de 2017

Transparencia en las Marcas de Calzado

En 2013 se produjeron más de 22.000 millones de pares de zapatos en todo el mundo. El calzado que utilizamos, sobre todo el de cuero, esconde en muchos casos vulneraciones de derechos humanos o daños al medio ambiente a lo largo de la cadena de suministro.

La Campaña CAMBIA TUS ZAPATOS es una coalición de 15 ONG europeas y 3 asiáticas que trabaja en incidencia política y social para la mejora sostenible de las condiciones laborales y medioambientales de la industria global del cuero y el calzado.
Pide a las principales marcas de calzado que no oculten las condiciones en las que se fabrican sus zapatos. La transparencia es fundamental para prevenir vulneraciones de los DDHH en las cadenas de suministro. Une tu firma y exige a las principales marcas de calzado que:
  • Publiquen los nombres y las direcciones de todos sus proveedores.
  • Informen sobre los progresos realizados en el abandono de productos químicos peligrosos.
  • Muestren que respetan los derechos humanos de las personas que fabrican su calzado, garantizándoles sueldos dignos y condiciones laborales seguras.

Más información ayuda a las trabajadoras y los trabajadores
La cadena de suministro global del calzado es compleja, pero no tiene por qué mantenerse en secreto. Saber de qué fábricas se están abasteciendo las marcas significa que podamos hacer que rindan cuentas. Las trabajadoras y los trabajadores podrán defender sus derechos, reclamar indemnizaciones en caso de accidentes y plantear cuestiones sobre salarios y seguridad. Las empresas podrán entender mejor los problemas que afectan al personal y al medio ambiente, y abordarlos. Esto hará que todos podamos saber dónde se han fabricado nuestros zapatos, tomar decisiones más informadas y exigir cambios.
Riesgos para la salud de quienes producen el cuero
El 85% del cuero vendido en la UE está curtido al cromo. Los procesos de producción inseguros generan que se libere cromo VI que, junto con otros productos químicos peligrosos, provoca que el personal de las curtidurías quede expuesto al asma, cáncer de piel y otras enfermedades mortales. Además, las curtidurías de países con escasas regulaciones ambientales vierten productos químicos peligrosos a las aguas subterráneas que contaminan las comunidades, las tierras, los cultivos y los ríos de su entorno.
Las trabajadoras a domicilio, las más invisibles y precarizadas
Las mujeres que trabajan en su domicilio en muchos países desempeñan un papel esencial cosiendo a mano las partes superiores del calzado que luego se vende en nuestras avenidas comerciales. En muchos casos, como por ejemplo en India, no tienen ninguna seguridad de poder trabajar, los precios a destajo son todavía más bajos que en las fábricas y no tienen cobertura social ni sanitaria de ningún tipo.
Las marcas deben responsabilizarse de los derechos humanos a lo largo de toda la cadena de suministro
A menudo, las marcas internacionales de calzado intentan esquivar su responsabilidad relacionada con los derechos laborales. Afirman que corresponde a curtidurías y fábricas locales garantizar que los productos se elaboran en condiciones seguras y justas. Sin embargo, desde 2011, según los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos de las Naciones Unidas, los Estados y las empresas deben respetar los derechos humanos en toda la cadena de suministro. Estos principios establecen que las empresas tienen la responsabilidad de tomar medidas concretas para identificar, monitorear y mitigar sus impactos negativos sobre los derechos humanos.
Pide a Deichmann, Camper, Prada, Birkenstock, CCC, Leder & Schuh y otras marcas de calzado líderes que publiquen los nombres de sus proveedores y respeten los derechos humanos a lo largo de toda la cadena de suministro.
Firma la petición